20 may. 2012

Mitos persistentes acerca de la publicación en acceso abierto

Recientemente se publicaron varios artículos en “The Guardian” que llaman la atención sobre los beneficios del acceso abierto. Pero dos cartas editoriales acaban de perpetuar algunos errores de concepto sobre el tema, que deben ser dilucidados. No es sorprendente que con fines de lucro, los editores comerciales estén luchando para contener la marea, desinformando si fuera necesario, pero los investigadores y el público en general no deberían ser engañados. Por un lado, los editores reclaman tener que soportar la carga de filtrar 3.000.000 de artículos enviados, a repartir entre más de 20.000 revistas. En realidad la carga no la llevan ellos, sino los investigadores que hacen el referato donando su tiempo. Los editores no sólo no pagan por la tarea de referato, sino que tampoco le pagan a las personas que editan las revisiones; sólo se hacen cargo de algunos gastos administrativos de edición. 

Robert Parker, ejecutivo de la Royal Society of Chemistry (que es en rigor un editor comercial, aunque sin fines de lucro) señala que “Acceso abierto no significa gratis, como muchos lectores pueden suponer, ya que hay costos que tienen que ver con la gestión de los sistemas y el contenido”. Nadie dice que esta infraestructura pueda ser provista a costo cero, pero el punto importante es que el acceso abierto es mucho más costo-eficiente. Para Elsevier,el mayor de los editores comerciales, podemos calcular el costo total por artículo a razón de £1,605 millones de ganancia dividido por 240,000 artículos al año = £6,689 por artículo. Por otra parte, el costo de publicar un artículo en una revista abierta insignia, como p.ej. PLoS ONE es de u$1,350 (£850), o sea, la octava parte. Nadie espera que el acceso abierto vaya a eliminar costos. Pero sí podemos esperar que se reduzcan drásticamente al mismo tiempo que los resultados de la investigación se tornan disponibles de manera universal. En un artículo reciente en The New Statesman, Dave Carr y Robert Kiley del Wellcome Trust explican cómo el Proyecto Genoma Humano ha colocado sus resultados en el dominio público, y que el resultado ha sido que un proyecto de $ 3.8 billones (de dólares) ha alcanzado un impacto económico de 796 billones, con enormes implicancias para el cuidado de la salud. Otro de los malentendidos es que bajo el régimen de autor-paga “solo la gente afiliada a una organización que paga en su nombre puede publicar”. Los que opinan de esta manera no saben que existen muchas revistas en abierto que son gratis tanto para los autores como para los lectores. Más aún, muchos editores en acceso abierto que cobran una tarifa para publicar dispensan a los autores sin subsidio institucional, es el caso de PLoS, por ejemplo.